Tras dejar República Checa, el río Elba encara su rumbo sinuoso hasta su desembocadura en el Mar del Norte. En un recorrido de gran belleza paisajística, los cruceros por este río son un buen reclamo para el turista y ofrecen la oportunidad de conocer destacados puntos de Alemania. Dresde, Magdeburgo y su desembocadura, en Hamburgo, forman parte destacada de sus casi 1.200 kilómetros de longitud.
Centro económico de gran importancia para el país, Dresde -con unos 500.000 habitantes- es internacionalmente reconocida tanto a nivel cultural como artístico, y cuenta con valiosas obras de arte, sin olvidar una arquitectura monumental que abarca distintas épocas. Conocida como “La ciudad del Barroco”, la capital de Sajonia alberga a la Iglesia de Nuestra Señora (Grauenkirche), convertida en todo un símbolo de reconcialización germano después de que fuera derribada como consecuencia del Bombardeo de Dresde.
La Iglesia de la Corte (Hofkirche) es otro de los símbolos de esta ciudad germana. Reconstruida tras la Primera Guerra Mundial, es hoy en día una de las catedrales -fue consagrada como tal en 1980- más representativas de la Vieja Europa. La lista se extiende a infinidad de edificios históricos que bien merecen una visita.
Como apuntábamos, Dresde es tristemente famosa por los famosos bombardeos que asolaron la ciudad en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, concretamente el 13 de febrero de 1945. La ciudad sufrió un golpe del cual, y a pesar de los esfuerzos por recuperarla, todavía no se ha resarcido por completo.
Dresde es una de las primeras escalas de una travesía, la de la ruta del Elba, que promete más. Sigan atentos. Próxima parada, Magdeburgo.
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