Los sueños del sur y el anhelo por la tierra donde florecen los limoneros se hacen realidad en una pequeña isla del Lago Constanza, donde concurren unas circunstancias geográficas y climáticas ideales.
Su extensión es de sólo 45 hectáreas, pero presenta una impresionante variedad de flores, árboles y boscajes. Un verdadero imán para el público es la Casa de las Palmeras, con su colección de 1200 orquídeas, o la mayor casa de mariposas de la República, por la que revolotean 1000 especies exóticas.
El imponente palacio barroco, que se destaca ya desde la lejanía sobre las copas de los árboles, restaurado por el Conde Bernadotte, data de la época de los Caballeros de la Orden Teutónica del siglo XIII. Su maestro de obra, Johann Caspar Bagnato, erigió una iglesia y un palacio especialmente apreciados como escenario de celebración de bodas y conciertos de música clásica.
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