Los jardines monásticos del Medioevo, surgieron inicialmente a modo de huertos y dieron el paso inicial en el arte de la jardinería que se propagó en toda Europa. Fueron los monjes benedictinos quienes establecieron los fundamentos de la jardinería y el cultivo de las plantas fue de gran importancia por su utilización en la alimentación, la medicina y la vida cotidiana.
Hace unos 550 años los clérigos agustinos de Dalheim en Lichtenau, en Westfalia oriental fundaban un monasterio que hoy en día, sigue impresionando por su forma, tamaño y por los maravillosos jardines que están incluidos en la red europea de jardines (European Garden Heritage Network).
Este bello monasterio del siglo XV refleja la manera de vivir y rezar de los clérigos de Dalheim, si hasta podemos imaginarlos caminando por el claustro decorado de manera exuberante con motivos vegetales y comprender por qué los monjes concebían el monasterio como una representación terrenal del paraíso. Así lo expresa una pintura al óleo que data del año 1740 y que reproduce el antiguo jardín barroco de Dalheim.
Los visitantes ahora pueden pasear y disfrutar de un extraordinario paisaje allí donde otrora los clérigos agustinos se recogían para orar.
Abierto de abril a octubre, lunes cerrado (salvo festivos), se ofrecen visitas guiadas previa solicitud.




Que hermoso parque
Digno de ver!!