
El palacio de Würzburgo fue construido en entre los años 1.719 y 1.780 en la ciudad de lleva su nombre. Está ubicado en la parte antigua de Alemania y declarado patrimonio de la humanidad en 1981. Esta majestuosa obra fue encargada por el obispo Baltasar Neumann y se inició su construcción bajo la dirección del arquitecto Johann Philipp Franz de Schönborn.
La obra cuenta con espectaculares jardines, paseos, fuentes y estatuas entre sus principales atractivos y en su interior cuenta con más de cuatrocientas salas, destacándose entre ellas la hermosa Sala del Emperador, el Gabinete de Espejos, la gran Sala Blanca, el Gabinete Verde y el salón Veneciano que recibe su nombre por un tapiz que muestra el carnaval conocido bajo esa denominación. Todas estas salas y gabinetes lucen decorados del más exquisito Rococó del Sur de Alemania.
En uno de los extremos del palacio, se encuentra la capilla palatina que esta posee tres cúpulas y un palco superior curvo al que se puede acceder desde las estancias del primer piso de este solemne edificio. Los colores utilizan merecen una gran distinción ya que se destacan los tonos rosas y dorados junto al color mármol de las columnas.
Este palacio es uno de los más representativos del barroco europeo, por eso es comparable con impresionantes construcciones como lo son el Palacio de Schönbrunn en Viena y el Palacio de Versalles en la ciudad de París.
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