Berlín es la ciudad más popular de Alemania y a ella llegan, cada año, cientos de turistas que disponen de un amplio abanico a la hora de elegir hoteles. Hoy nos llegaremos hasta el Adlon de Berlín, uno de los establecimientos hoteleros más hermosos y caros del país, situado en la Plaza de París, entre la Puerta de Brandenburgo, el Monumento del Holocausto y la famosa calle Unter den Linden.
Considerado uno de los mejores del mundo tiene cinco estrellas y cuenta con una suite presidencial que no sólo pueden reservar los presidentes sino cualquier persona que pueda pagar los 20.000 euros que cuesta pasar la noche en ese departamento que cuenta con puertas blindadas, ventanas con cristales antibala, paredes a prueba de disparo de mortero y sistema de aire, de electricidad y de comunicaciones totalmente separados del resto. Un ascensor directo al estacionamiento hacen de esta suite 240 metros cuadrados, un verdadero bunker. Si al huésped le pareciera pequeña, puede extenderse a 480 metros que concentrarán objetos de puro lujo: antigüedades asiáticas, óleos del Siglo XVII, paredes tapizadas de seda china y tapetes persas.
Entre las novedades de la remodelación, se encuentra la central de vigilancia por vídeo, un cuarto secreto al que sólo tiene acceso personal especializado y de confianza.
Michael Jackson se cuenta entre sus huéspedes más famosos y fue en uno de los balcones del Adlon donde asomó a su hijo Prince Michael II para presentárselos a sus fans en una imagen que todos recuerdan.
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