Hemos mencionado la Leyenda de las Albóndigas de Deggendorf al hablar de las bolas de piedra encadenadas en la fachada del Ayuntamiento de la ciudad. La leyenda cuenta que en el año 1266 Ottokar de Bohemia llegó a través de la zona de la Selva del Norte con un montón de sus tropas y destruyó el Alto Palatinado y la Baja Baviera. Los habitantes de la zona podían refugiarse sin problema en el foso de Deggendorf, allí entraron hasta los campesinos de los alrededores con buena parte de sus pertenencias.
Los guerreros de Ottokar siguieron avanzando hacia la ciudad, hubo saqueos en las casas y tomaron el castillo antes de prepararse para atacar la ciudad.
El que era alcalde por aquel entonces vivía pegado al castillo, justo frente a la muralla. Su mujer estaba preparando albóndigas cuando se asomó a la venta ay vió a uno de los soldados de Ottokar en la balaustrada de la muralla. No se lo pensó dos veces y le tiró a la cara una albóndiga grande, por lo que el soldado cayó de la muralla al foso.
Se dice que volvió a su campamento y que le dijo a su capitán que los habitantes de la ciudad tenían tantas provisiones que podían hasta defenderse usando albóndigas para ello. Las tropas de Ottokar se retiraron y Deggendorf se salvó.
Foto vía: Jarass.
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