
Dominando desde las alturas el pueblo de Ebersteinburg se encuentran las ruinas del Castillo Alt Eberstein. Allí vivió en su día el conde de Eberstein además del Margrave de Baden. El pueblo está muy cerca de Baden-Baden, de hecho se puede llegar caminando por los senderos marcados bien desde el monte Merkur o desde el Altes Schloss. Lo mejor es subirse a la torre para disfruta de las vistas de todo Baden-Baden y el Valle del Rín.
Hablando de castillos, a tan sólo seis kilómetros de Baden-Baden está el pueblo de Varnhalt en el que se encuentra el Castillo de Yburg. Se dice que alí acudían los caballeros para cortejar a las damas hace muchos años, y es que el paisaje es muy propicio para ello dada su belleza y romanticismo. Las vistas de la Selva Negra, el Valle del Rín, los viñedos y los pueblecitos vitivinícolas dejan impresionado a cualquiera.
Para llegar hasta el castillo no hace falta subir demasiado, por lo que cualquiera puede llegar a la cima sin apenas esforzarse. De todas formas el monmento cuenta con un restaurante y una cafetería en la que reponer fuerzas ya sea con un café y un trozo de tarta, un refresco o un buen menú en el que no faltan especialidades de la región.
Foto vía: Turismo de Baden-Baden.
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